sábado, 25 de febrero de 2017

La isla fantasma de San Borondón



La Octava Canaria El Archipiélago de las Canarias está integrado por siete islas principales: El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote. No obstante, la leyenda habla de una Octava Isla que, entre El Hierro y La Palma, aparece y desaparece de forma irregular, sin explicación discernible: es San Borondón, también conocida como «La Inaccesible», o la «Isla Encantada».


Durante muchos siglos, abundantes testimonios han surgido en torno a la supuesta isla, cuya naturaleza, a diferencia de la de otros entes legendarios, está rodeada de precisiones y especulaciones que hablan de ella como si en realidad existiese.

Los orígenes de la leyenda

Ya en el siglo II d.C., el cosmógrafo egipcio Claudio Ptolomeo, habló de Aprósitus, a la que definió como una isla que: «aparece y desaparece, y a la que no se puede llegar».


Quizá, algo que dio mucha fuerza a la leyenda, fue el hecho de que la idea de la isla flotante cruzase tiempos y culturas, como si fuera una realidad que simplemente cambiara sus ropajes míticos. Así, cuatro siglos después de Ptolomeo, entre los celtas se hablaba de una «Tierra Prometida de los Bienaventurados››, la ‹‹Isla de la Felicidad y la Fortuna», y consecuentemente, el 22 de marzo del año 516, el monje irlandés —Irlanda y Gran Bretaña son los países celtas por excelencia— Saint Brendan de Clonfert, su discípulo Saint Maclovio, y otros 17 monjes, se embarcaron en una expedición para encontrarla.

Cuenta la leyenda que Brendán y sus hombres atravesaron islas fantásticas en las que aparecían demonios que lanzaban fuego, enormes y hermosas columnas de cristal flotaban resplandecientes sobre la superficie de las aguas, e incluso, en una de ellas, encontraron el sepulcro de un gigante que despertó y, a diferencia de los titanes griegos, era sabio y sereno.


Pero lo realmente importante para la leyenda, viene cuando Brendán y su grupo deciden hacer una hoguera para calentarse en una de las islas. Momentos después de haber prendido el fuego, dicen que la isla empezó a moverse y ellos, asustados de que fuera una ballena gigante, corrieron al barco.

Posteriormente comprendieron que no se trataba de una ballena gigante sino de una isla encantada, que desde entonces, en honor al líder de la expedición, habría de conocerse como la ‹‹Isla de San Brendán››, o más popularmente como la "Isla de San Borondón", ya que a Brendán también le llamaban "Borondón".


Curiosidades sobre la isla que nunca existió

Las leyendas sobre este lugar decían que aparecía y desaparecía o que se escondía por una espesa neblina, algo que los expertos de hoy en día explican diciendo que se debía a alguna forma de espejismo. En todo caso, su carácter escurridizo hacía que se le dé nombres como: La Inaccesible, La Encantada, la Pérdida, entre otros.

En otros relatos sobre la isla, ésta tiene el nombre de "Antilia" o "Isla de las Siete Ciudades", debido a que dichas ciudades fueron supuestamente fundadas por siete legendarios obispos.


En 1479 se firma el Tratado de Alcacovas entre España y Portugal. Éste repartía las aguas del Atlántico para la navegación, y especificaba claramente que las islas San Borondón pertenecían al Las Canarias y por lo tanto a España. Como puede verse, este es el suceso decisivo en la idea de San Borondón como la legendaria "Octava Canaria", a la vez que constituye una muestra contundente de cómo, en aquel entonces, la mentalidad supersticiosa tenía tanta influencia que era capaz de contaminar el carácter científico que debería tener la Cartografía y, a través de dicha influencia, llegar incluso a figurar en decisiones geopolíticas.


Durante la expedición de Magallanes, en marzo de 1520, se nombró la "Bahía de San Borondón", nombramiento que suponía la creencia de que la mítica isla había surgido tras desprenderse del continente Americano... Leonardo Torriani, el ingeniero designado por Felipe II para aclarar la posición de las Islas Canarias a finales del siglo XVI, describe las dimensiones y localización de la isla fantasma basándose en los relatos de los marineros que la visitaron durante todo el siglo.


La isla de San Borondón estaría ubicada al oeste del archipiélago, a 550km en dirección oeste-noroeste de El Hierro, y a 220km en dirección al oeste-sudoeste de La Palma, La Gomera y El Hierro.

La isla de San Borondón mediría alrededor de 480km de largo de norte a sur, y 155km de ancho de este a oeste. Estas supuestas medidas forman hacia el medio una considerable concavidad que se eleva por los lados de dos eminentes montañas.

Expediciones y la isla

En el año 1234, Marcos Martínez menciona la Isla Perdida de San Brandón o Brendán, y desde que él "la descubrió" nadie más la ha podido encontrar por su cuenta...


La leyenda de las Islas Canarias cogió fuerza en los siglos XVI, XVII y XVIII. A raíz de su popularidad se hicieron varias expediciones para descubrirlas y conquistarlas. Entre los grupos exploradores de finales del siglo XV está el de Fernando de Visea, sobrino del Infante Don Enrique el Navegante de Portugal. El 3 de abril de 1570, Hernán Pérez de Grado, regente de la Real Audiencia de las Canarias, afirmó haber perdido a varios tripulantes cuando estaba cerca de la isla.

Ese mismo año el piloto portugués Pedro Vello, relató cómo tuvo que cambiar el rumbo de su nave cuando estaba cerca de las Canarias, debido a que debía protegerse del viento. En su desvío ancló en la isla San Borondón y, cuando él y dos hombres desembarcaron, llegó un fuerte viento que los obligó a partir con premura. El año de 1570, fue un año de exploración porque Fernando Villalobo, regidor de La Palma, buscó la isla con tres navíos y aún así no tuvo éxito.


En 1604, Gaspar Pérez de Acosta y el franciscano Fray Lorenzo de Pinedo, encontraron sólo una acumulación de nubes donde la isla debería estar. En 1721, el capitán de mar, Gaspar Domínguez, realizó la última expedición oficial para encontrar la isla: este fue un encargo directo de Juan Mur y Aguirre, Capitán General de Canarias.


Los últimos avistamientos de la isla fueron registrados en 1953, cuando el diario ABC publicó una noticia con el titular "Isla Sirena" al noroeste de El Hierro. En 1958, el mismo diario publicó otra con el nombre "La Isla errante de San Borondón ha sido fotografiada por primera vez".


La isla descubierta fue una exposición de ficción que fue inaugurada el 14 de enero de 2005 en Santa Cruz Tenerife... El evento fue construido con la investigación y material obtenido de un supuesto viaje a San Borondón realizado en 1865. Esta exposición resultó ser una ficción artística del mito de la isla fantasma.

miércoles, 22 de febrero de 2017

La leyenda del "Cid Campeador y la Virgen de la Almudena"



Hay una leyenda que cuenta como una mañana cuando Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, había salido de Toledo en dirección a Madrid, en compañía de algunos caballeros, se encontró por el camino con un leproso que se había caído en una zanja y pedía ayuda.


Cuando el Cid sacó al leproso de la zanja, observó como éste se convertía en una figura femenina, que resultó ser la Virgen de la Almudena.

Esta singular aparición comunicó a Rodrigo Díaz de Vivar que tomaría Madrid y que incluso ganaría batallas después de muerto. La Virgen de la Almudena le indicó asimismo por dónde debía entrar en Madrid antes de desaparecer milagrosamente.

El Cid, al regresar junto a los caballeros comprobó como éstos se desperezaban de un profundo sueño en el que misteriosamente habían caído ajenos a la aparición de Nuestra Señora de la Almudena.

Esa misma noche, de vuelta en Toledo, Rodrigo Díaz de Vivar salió otra vez camino de Madrid acompañado de sus caballeros. Se apostaron en el lugar indicado por la milagrosa aparición de la mañana, frente a la muralla.

De pronto, observaron con asombro como uno de los cubos se derrumbaba inexplicablemente. El Cid Campeador y sus mesnadas castellanas entraron en la ciudad tomándola por sorpresa.


En ese cubo roto apareció igual de milagrosamente la imagen de la Virgen de la Almudena, que había sido escondida a principios del siglo VIII por un vecino de Madrid temeroso de la llegada de las tropas árabes.

lunes, 20 de febrero de 2017

Leyenda la novia del mal



Cuenta la leyenda de la novia del mal la triste historia de una joven que estaba a punto de casarse, su nombre era Cintia, llego el día de su gran casamiento y ella fue muy puntual hasta la iglesia, pero el novio no había llegado, espero y espero hasta que finalmente entendió que el novio nunca iba a llegar. No estaba tan dolida por el desplante, estaba más bien preocupada por donde estaba el joven y se enteró de la peor manera que él la había abandonado y se había ido a casar con su hermana con la que tenía un amorío desde hace un tiempo. 


Ambos se encontraban en la casa del joven, atrincherados para refugiarse de la opinión pública. Cintia tomo una determinación al instante, se dirigió de inmediato hacia la casa del joven, en el camino se encontró un hacha, la cual robo y luego utilizó para romper la puerta de entrada, una vez dentro de la vivienda les quito la vida a los dos de manera por demás violenta.


Cuando llego la policía al lugar pudieron observar a la joven parada sobre el techo de la casa, riendo a carcajadas, bañada en sangre y con el hacha en la mano, luego de manera repentina, salto desde lo alto. Cuenta la leyenda que aun hoy en las noches de luna llena se puede ver su espectro cerca de su tumba, con el hacha en la mano.

sábado, 18 de febrero de 2017

La monja condenada



Arequipa es la capital y mayor ciudad del Departamento de Arequipa. Es la segunda ciudad más poblada del Perú, mismo lugar que ocupa en cuanto a su actividad industrial, dentro de la cual destacan los productos manufacturados y la producción textil de lana de camélidos. Sus construcciones se basan en sillar blanco, por eso el lugar también es conocido como “Ciudad Blanca”, y ubicada en esta región, específicamente en la calle San Antonio, hay una casa muy antigua, que hoy se ha convertido el colegio, albergando a decenas de alumnos.


Desde los inicios del plantel escolar, hubo una situación particular, y es que estaba terminantemente prohibido entrar a una habitación, ni siquiera se permitía husmear en ella, hecho que solamente despertaba la curiosidad de los estudiantes, orillándolos a cometer toda clase de imprudencias en su búsqueda de la verdad, pero afortunadamente, se controlaba bastante bien este aspecto, y el cuarto continuaba guardando su secreto.

Al cabo de cuatro generaciones, un evento poco usual desvió la atención de los alumnos, dejaron de ponerle atención a la alcoba prohíba, cuando tuvieron que preocuparse por una aparición, un fantasma traslucido que se paseaba por el plantel, con suma confianza. Los desafortunados que se toparon con este espíritu, lo describieron como una monja, no tenían la menor duda de ello, llevaba su hábito negro, la cabeza cubierta, y flotaba a unos cuantos centímetros del suelo.

La primera reacción de los desafortunados que se cruzaban en su camino, era correr, sin embargo, no falta aquel con una pizca más de valentía que el resto, un atrevido o tal vez inconsciente, que, en lugar de huir, fue tras el alma en pena, solo para descubrir que esta se desvanecía justo al cruzar la puerta del cuarto censurado.


La noticia se corrió como pólvora, los estudiantes tramaron un plan, se las arreglaron para entrar a la habitación, donde encontraron una escena terrible, la habitación era muy humilde, solo una rustica mesa, una maltrecha silla y una cama, una cama con un bulto encima.

Los mirones se acercaron, con completo cuidado, hasta que la imagen ante ellos quedó clara, era una mujer la que estaba tendida ahí, la cual, hacia caso omiso de sus llamados, así que tuvieron que acercarse más y tocarle el hombro, provocando una imagen tan aterradora que hasta el día de hoy ninguno de ellos ha podido olvidar. Con tan solo un roce, el cuerpo de la mujer desprendió un ligero polvo, y en segundo, después de un crujido, la cabeza se le desprendió, rodando por el suelo, y se detuvo hasta topar con los pies de los curiosos.

El estado de shock se extendió por varios días, cuando fue prudente, no tuvieron más remedio que explicarles, aquel cuarto estaba prohibido por respeto a la última voluntad de una monja, ella quiso permanecer en su habitación, la misma que fue su hogar cuando el lugar era un convento. Así que devolvieron su cuerpo a la habitación, y la censuraron de nuevo.



jueves, 16 de febrero de 2017

La chica de la langosta



Una mañana alrededor de las 5 de la mañana, Susan DeLucci, de 22 años, despertó en su casa de Kittery (Maine), con una dolorosa necesidad de acudir al servicio. Al principio pensó que tenía diarrea, pero cuando se levantó de la cama, se dio cuenta de que realmente era dolor vesical. Era muy similar a la sensación de tener diarrea, excepto en que se trataba del orificio equivocado. Se aproximó tambaleándose al baño y al sentarse en él, de su vagina salió el ruido más horrible y nauseabundo que jamás había escuchado.


Envuelta en un dolor paralizante, la señorita DeLucci continuó durante unos minutos, empujando y expulsando a chorros de su vagina una marea ardiente de una inclasificable inmundicia. Mientras se asía con fuerza a los lados del baño, gritaba con desesperación, lo que alertó a sus vecinos, quienes llamaron a la policía. Cuando llegaron los médicos encontraron el cadáver de la señorita DeLucci en el suelo del cuarto de baño, sin nada encima excepto su bata de baño.

Chorreando desde su entrepierna se podía ver una corriente de un líquido verde amarronado. El médico que la examinaba decidió cambiarla a un lugar más ancho, así que cogió su pierna izquierda, que estaba cruzada sobre la otra pierna, para enderezarla hacia fuera.


Cuando lo hizo, la vagina de la mujer quedó expuesta y en ese momento una criatura, no más grande que un dedo de la mano salió de sus órganos genitales y aterrizó en el suelo con un sonido de chapoteo. Impresionado, el médico miró fijamente la criatura que reposaba en el piso del cuarto de baño, recubierta por una mucosa. Se trataba de un camarón del fango que se retorcía con saltos a un lado y a otro, jadeando en busca de agua. El médico horrorizado volvió su cara hacia el sanitario sintiendo nauseas.

Cuando observó lo que se encontraba en el váter, la visión fue tan horrorosa que hasta el día de hoy no puede mirar un baño sin convulsionarse. La totalidad de la taza hervía con crías de camarón del fango de color marrón que se movían saltando y salpicando con ritmo furioso.


La muerte de la señorita DeLucci fue el resultado de una combinación de shock nervioso y traumatismo craneal. Cuando la mujer terminó de su 'defecación', se levantó de la taza llena de dolor, y fue en este momento cuando vio lo que había hecho. La impresión fue tal que se desmayo y cayó, golpeándose la cabeza contra el baño y luego contra el suelo.

Se cree, por las investigaciones de la policía, que dos noches antes del accidente, la señorita DeLucci había comprado en la pescadería del mercado una langosta viva. Mientras descansaba en un sofá, insertó suavemente la cola de la criatura en su vagina para darse placer. Sostenía un mechero encendido próximo a la cabeza de la langosta, lo que obligaba al crustáceo a mover su cola en violentos y espasmódicos movimientos. Se encontró una cinta de vídeo con material pornográfico sobre lesbianismo, en una TV que había frente al sofá.


La langosta fue encontrada en la basura de la cocina envuelta en una bolsa de papel. Se encontraron rastros del ADN y vello púbico de la señorita DeLucci en la cola de la langosta. La cabeza de la langosta estaba ligeramente quemada con combustible empleado en mecheros.

El intestino y colon de la langosta estaban llenos de huevos de camarón del fango. Los especialistas creen que la langosta los había ingerido previamente (estos huevos son comunes en el agua de las pescaderías en los mercados y son generalmente inofensivos ya que mueren al cocerse). Se supone que la langosta excretó estos huevos en la vagina de la señorita DeLucci cuando ésta la torturaba. El camarón del fango de Maine tiene un periodo de gestación de dos días, y la señorita DeLucci estaba sólamente a cuatro días de la regla. Los médicos pudieron comprobar que en ese punto de su ciclo menstrual la matriz de la señorita DeLucci tenía el equilibrio perfecto de pH para incubar huevos del camarón del fango. Durante la noche los huevos comenzaron su ciclo, durante el cual doblan su tamaño cada diez minutos. 


Pueden imaginarse el dolor interno que sufrió al despertar esa mañana y 'dar a luz' unas 1000 crías de camarón del fango.

domingo, 12 de febrero de 2017

La leyenda del robo de cabellos



Se dice que la esposa del dios Thor, Sif, diosa de las cosechas, tenía un hermosísimo cabello dorado con propiedades mágicas que cubría todo su cuerpo como un velo brillante; ella estaba muy orgullosa de su cabellera, igualmente su esposo. Sin embargo, una noche, ella se encontraba durmiendo plácidamente en sus aposentos cuando de pronto Loki, el hermano de Thor, se acercó con sigilo hasta la mujer y con mucho cuidado, movido por la envidia y la codicia, robó su cabello, dejándola casi calva. La mañana siguiente Thor enfureció al ver a Sif en ese estado y juró castigar a quien le hubiese hecho aquello; pronto conjeturó que había sido su hermano detrás de esa fechoría, por lo que fue en su búsqueda. Loki intentó huir, cambiando de forma para despistar a Thor, pero al ser atrapado por él, no pudo hacer más pedir clemencia, y siendo su hermano, cedió a sus suplicas. Pidió perdón por haber robado los cabellos de Sif, pero no fue escuchado hasta que prometió llevarle una nueva cabellera, tan bella y larga como la primera.

Tras finalmente dejado libre, Loki se dirigió a Svartálfaheim, el mundo en que habitaban los Elfos Oscuros, quienes tenían fama de ser los mejores artesanos. Una vez allí buscó a Dvalin, para que fuera él quien fabricara la cabellera y otros regalos para aplacar la ira de su padre, Odín, y de Freyr, otro de los dioses principales. Así fue entonces que se elaboró trenzas de oro puro que crecería rápidamente sobre la cabeza de Sif con tanta naturalidad como si fuera su cabello, y también se forjó Gungner, una lanza que jamás fallaría su objetivo, y la nave Skidbladnir, un barco que podía navegar tanto por las aguas como por los mares, y aunque esta contuviese a toda la población de Asgard dentro de ella, podría doblarse hasta alcanzar un tamaño tan pequeño que podría ser guardado en un bolsillo.

La leyenda del robo de cabellos mitología nórdica

Satisfecho con sus obras, Loki declaró a Dvalin como el mejor herrero entre todos los Elfos, pero Brokkr, otro elfo, al oír estas palabras, proclamó que junto a su hermano Sindri podría fabricar tres artefactos que superaran a los de Dvalin, por lo que Loki le retó a probar su habilidad con su cabeza contra la de Brokkr como garantía.


Seguidamente, Brokkr y su hermano forjaron los tres artilugios. Brokkrr soplaba el fuego con un fuelle mientras Sindri se ocupaba de la elaboración de los artefactos; mas, para que el trabajo fuera perfecto, Brokkr no debía detenerse en ningún momento, y Loki, aprovechándose de esto y con intenciones de que sus contrincantes perdieran la apuesta, se transformó en un tábano y picó su mano, y a pesar del dolor, Brokkr siguió con su labor y fue así como su hermano pudo sacar su obra del fuego sin ningún percance: Gullinbursti, un enorme jabalí salvaje capaz de viajar más rápido que cualquier caballo sobre tierras, agua y aire. Cuando el par continuó con sus con su labor, Loki, aún en la forma de tábano picó ahora la mejilla de Brokkr, más fuerte que la vez anterior, pero este no se detuvo y eventualmente el segundo artefacto estuvo listo. Era el mágico y hermoso anillo de Draupnir, del que caerían ocho anillos similares cada nueve noches. Mientras se elaboraba el tercer artefacto, Loki, ya desesperado, utilizó su última oportunidad y picó al elfo por encima del ojo, de forma que la sangre cubrió el ojo de Brokkr en un momento y al limpiársela, interrumpió muy brevemente su tarea, y no importó lo rápida que había sido la interrupción: el daño era irreparable, el artefacto tenía un defecto. El martillo que habían hecho tenía el mango un poco corto, no obstan te, los elfos se presentaron ante los dioses de Asgard, seguros de su victoria.

Mitología nórdica el robo de cabellos de Sif

Brokkr hizo la entrega de sus obras, dándole en anillo a Odín, el jabalí a Frey y el martillo Mjölnir a Thor, explicando que a pesar de su pequeño desperfecto, era un objeto muy poderoso, pues podría incluso derribar montañas de un solo golpe sin resultar perjudicado, al igual que si lo lanzaba, nunca fallaría su objetivo; nadie podría hacerle frente a esta arma. 


Loki, a su vez, también entregó sus regalos. Dio a Odín la lanza, a Frey, el barco, y a Thor, la cabellera dorada para su esposa, y aunque los bucles de Sif crecieron aún más bellos que su cabellera original, los dioses decidieron que Brokkr había ganado la apuesta dado que Mjölnir era el mejor de todos los regalos, ya que en manos de Thor sería de gran valor en la lucha contra los Gigantes de Hielo. Entonces Loki huyó precipitosamente, pero pronto fue alcanzado por su hermano, quien lo llevó con los elfos, sin embargo, este fue capaz de salvar su vida al alegar que aunque por derecho, su cabeza no le pertenecía, no podían tocar su cuello, pero Brokkr decidió que si bien no podría cortar su cabeza, bien podría coserle la boca para que no pudiese engañar a nadie más.

Loki soportó las burlas de los otros dioses, pero tiempo después se las ingenió para cortar el hilo que juntaba sus labios, y volvió a ser tan locuaz como siempre.

viernes, 10 de febrero de 2017

La leyenda de la rodillona



En las calles e iglesias de los pueblos de Colombia, se ve a una anciana devota, con velo, crucifijo en pecho, camándula y misal, que exterioriza con gritos su eterno tormento cuando camina y se postra en el reclinatorio a orar. Los feligreses y parroquianos dicen que la Rodillona era una mujer arrogante, soberbia y vanidosa a la cual el destino sancionó con una artritis incurable y desde entonces asiste todos los días a la misa de aurora y a la del anochecer y de rodillas le da vueltas ,al templo y desciende las escalinatas del atrio apoyándose en sus rótulas cumpliendo una promesa y penitencia para librarse del remordimiento que no deja en paz a su conciencia. 


Cuentan que a veces la Rodillona es la última en salir de la catedral, que se sostiene en unas muletas metálicas, sonoras y que anda lento como una tortuga y que pisa fuerte como un elefante. Que al mirarla causa lástima y conmiseración pues sus rótulas parecen calabazas enormes, peladas y sangrientas; martirizadas de tanto hincarse a venerar al Sumo Hacedor a la Virgen y a los Santos.

Dicen que la Rodillona se sabe de memoria todas las oraciones, salmos, letanías y cánticos. Y que en su vestuario tiene enganchadas con nodrizas medallas, escapularios e imágenes religiosas. Y que carga un galón de agua bendita, un aspersorio y un sahumador para esparcir Incienso.


Dicen que la Rodillona además lleva terciado un talego con docenas de veladoras, las cuales prende al altísimo frente al altar de oro y las que le sobran las enciende en las repisas de las lápidas de las tumbas del campo santo; Implorando para que las ánimas de los difuntos puedan descansar en paz.