miércoles, 17 de enero de 2018

El sanatorio Durán



Su nombre se debe al médico cirujano que le dio vida, Dr. Carlos Durán Cartín, quien entre su historia, fue por un breve período Presidente de la República (1889-1890), además de fundar este Sanatorio, fundó el Asilo Chapuí, para personas con problemas mentales.

El Sanatorio Durán se construyó en 1915. Por su lejanía y aislamiento, fue un lugar perfecto para albergar a personas que sufrían tuberculosis que contaba con todos los servicios de un hospital y 300 camas disponibles. El sanatorio es un complejo arquitectónico que integra varios edificios. El primero de ellos fue construido entre 1916 y 1918 y, posteriormente, se levantaron otros en diferentes épocas. En ese lugar, funcionó entre 1918 y 1973 el primer hospital para el tratamiento de la tuberculosis no solo de Costa Rica sino de Centroamérica.

Este centro médico cumplió con los más altos estándares de calidad para la época, según un artículo de la investigadora Carmela Velázquez, de la Escuela de Historia de la Universidad de Costa Rica. El lugar fue tan bueno que competia con los mejores sanatorios de América y Europa. Se cree que aproximadamente en el año 1963, dejó de funcionar ya que la epidemía había cesado y los enfermos podrían ser tratados en otros hospitales.

Años más tarde el Poder Judicial utilizó el recinto como cárcel. Luego, debido a erupciones del Volcán Irazú, la infraestructura sufrió daños –principalmente en los techos-. Su clausura fue en 1973.

Pero en todo este tiempo este complejo ha ido guardando muchos misterios que lo han convertido en un lugar tenebroso, aterrador y que atrae a muchas personas.

Santiago Leitón, quien vive y administra el lugar –propiedad de Upanacional- explicó que en las noches se escuchan gritos, golpes en las paredes y pasos en sus pasillos.

Precisamente, su atractivo está en ese ambiente que traslada al visitante a principios de siglo, a un lugar extraño, solitario, donde cualquier cosa puede ocurrir.

Wendoley Leitón, hija de don Santiago llegó a vivir al Sanatorio cuando tenía 12 años, ahí creció y recuerda que se llevaron más de un sustillo, pero nada tan grave como para salir corriendo, con el tiempo se acostumbraron y más bien valoran lo importante de este lugar: “Recién llegados sí oíamos pasos, como si alguien caminara con esas botas de cuero que tienen cadenas, y también se oía como movían los bancos de madera que hicieron con los mismos árboles que se caían. Una noche si me acuerdo que se oyó como a las tres de la mañana que estaban dando hachazos en la madera, mi papá salió a ver que era y no se veía nadie, pero sí quedó la madera marcada”, comentó Wendoley.

Actualmente, Wendoley vive en una de las casas que fueron construidas para los doctores que atendían el sanatorio, un poco retirada del edificio principal y allí asegura que se siente la presencia de algo, a veces se oyen pasos, y cuando no hay nadie en la casa se escuchan voces charlando, pero cuando ellos entran en la casa se apagan las voces.

“No son seres que molesten, no puedo decir, que nunca le hayan hecho algo a mis hijos, ellos, si están ahí, no hacen daño, y lo que sí se oye es un quejido muy triste y profundo pero no es solo aquí, sino en otras partes de Cartago, que se oye siempre antes que pase una desgracia, es como un grito de dolor que lleva el viento, y al día siguiente muere alguien cerca”, comentó.

También están las monjas que cuidan después de muertas. Por el sanatorio se empezó a correr el rumor que por las noches frías y oscuras, en medio de los quejidos de los enfermos, aparecían por los pasillos las dos religiosas, quienes llegaban a cuidar y dar alivio a los hospitalizados. Mas de un interno llego a decir que en las noches se presentaba una monja fantasma a curar al enfermo de la cama continua. Una cocinera afirmo que vio a las dos monjas bajar por las gradas de la capilla. Hoy en día la gente cuenta que ha escuchado a las monjas en el último piso del sanatorio, dicen haber visto dos figuras, como sombras de pie al lado de las gradas, o en uno de los cuartitos que están ahí.

Hace algunos años, un joven estudiante de periodismo que realizaba un trabajo en el lugar, encontró a una monja caminando en el edificio principal y le hizo una entrevista, solo que olvidó el nombre, por lo que al salir le preguntó a la hija del administrador, como se llamaba la monja. Ella sorprendida le dijo que ahí no había ninguna monja, pero el muchacho tenía hasta fotografías, y se las mostró para sacarla del error, con la sorpresa que al ver las imágenes en la cámara digital, solo se veía la forma de una mujer, vestida con un vestido azul, de monja, pero no se identificaba su rostro. 

El susto fue enorme para el muchacho, quien nunca volvió por el lugar. Y la historia quedó en el recuerdo que se va contando de boca en boca, al igual que quienes aseguran haber visto una monja bajar en las noches por el edificio con un vaso de agua. Según la historia –como en tiempos del sanatorio- había una monja que no permitía llevarle agua a los enfermos en las noches, cuando murió su espíritu quedó vagando y por eso lleva el vaso con agua por las habitaciones.

También cuentan las leyendas que algunos de los pacientes que murieron por la tuberculosis, abandonados por sus familias no descansaron y por eso se mantienen ahí reviviendo cada noche el sufrimiento, por lo cual se escuchan gemidos de dolor.


domingo, 14 de enero de 2018

La muñeca Okiku



Desde el comienzo de la historia de la humanidad, las muñecas siempre han sido consideradas como el juguete favorito de los niños y de algunos adultos. Pero a pesar del placer y de la diversión que proporcionan, algunas muñecas también tienen uno oscuro pasado. Y la verdad es que en algunos casos en concreto, los ojos de las muñecas parecen tener una mirada diabólica, como si estuvieran esperando el momento oportuno para volver a la vida.

Cuando estas muñecas combinan las maldiciones con los espíritus, asumen un nivel totalmente distinto de lo sobrenatural. Hay muchas muñecas supuestamente malditas o embrujadas en todo el mundo, lo pudimos comprobar con el “Muñeco Robert”, “Annabelle” o en la “Isla de las Muñecas”, pero quizás uno de los casos más extraños es la de una muñeca de Japón, poseída por un espíritu y con un pelo que no para de crecer. La muñeca poseída Okiku

La historia de la conocida muñeca Okiku comenzó en 1918, cuando un joven de 17 años llamado Eikichi Suzuki compró una muñeca a su hermana Kikuko, de 2 años, como recuerdo durante su visita a la exposición marina de Saporro, en la isla japonesa de Hokkaidō. La muñeca media unos 40 cm de alto y vestía con un kimono tradicional japonés. Sus ojos parecían perlas negras dentro de una cara blanca de porcelana hiperrealista, y con un pelo negro hasta el hombro de corte tradicional. Eikichi inmediatamente supo que esa muñeca era para su hermana y cuando la vio la compró de inmediato.

Y así fue, la niña disfrutaba con su nueva muñeca, y jugaba con ella todos los días, incluso le puso un nombre, Okiku. Los dos eran inseparables, iban juntas a todas partes hasta que la tragedia llegó a la familia. La pequeña de la casa se puso muy enferma y murió al poco tiempo debido a complicaciones con la gripe y la fiebre. En memoria de su pequeña hija, la familia colocó su amada muñeca Okiku en un altar.

Fenómenos sobrenaturales

Pero no pasó mucho tiempo hasta que la desconsolada familia comenzara a notar algo extraño en la casa. El pelo negro azabache de la muñeca, que había sido recortado hasta los hombros con un estilo tradicional, comenzó a crecer y a despeinarse misteriosamente. En poco tiempo, el pelo había crecido hasta las rodillas de la muñeca, lo que causó que la familia creyera que el espíritu de Kikuko estaba de alguna manera en la muñeca. Incluso cuando volvieron a cortar el pelo de la muñeca, este volvía a crecer inexplicablemente y siempre parándose en las rodillas.

Debido al comienzo de la Segunda Guerra Mundial en 1939, la familia Suzuki decidió trasladarse a la Isla de Sajalín. Y aunque que creían que el espíritu de su hija se encontraba en el interior de la muñeca, no estaban dispuestos a llevársela con ellos, por lo que decidieron llevarla al templo Mannenji, en la ciudad de Iwamizawa, Japón. La familia explicó al sacerdote del templo las cualidades sobrenaturales de la muñeca, sin embargo, él aceptó cuidar de la muñeca. Todos los monjes del templo comprobaron con sus propios ojos como el pelo de la muñeca seguía creciendo. Cortar el pelo a la muñeca se convirtió como una tarea habitual en el templo, y los monjes colgaban como adorno las fotografías de la muñeca con el pelo de diferentes medidas.

A día de hoy, la muñeca continúa estando en el templo Mannenji, custodiada dentro de una modesta caja de madera, y su pelo sigue creciendo. La muñeca embrujada Okiku es conocida en todo Japón, una historia que con el paso del tiempo se convirtió en novelas, películas u obras de teatro.

Un fenómeno sin explicación

A día de hoy no está claro el porqué del inusual crecimiento del cabello en la muñeca Okiku. Nadie ha sido realmente capaz de explicar cómo puede ser que su cabello siga creciendo de manera continuada durante casi un siglo. Muchos son los científicos que han analizado las muestras de pelo de la muñeca embrujada Okiku, determinando que el pelo es de origen humano, pero nadie tiene una explicación científica para este fenómeno. ¿Es este un verdadero fenómeno sobrenatural o algún tipo de engaño? ¿Qué está pasando con esta muñeca? ¿Es esto una especie de truco o existen fuerzas paranormales que no entendemos que hacen crecer su pelo perpetuamente?

Por el momento, cualquier persona que desee ver a la muñeca poseída Okiku lo puede hacer en el templo Mannenji. Continúa estando en su caja, vestido con su kimono, con su pelo creciendo continuamente, y con la mirada fija en todos los visitantes, tal vez para buscar una forma de regresar a la vida.

jueves, 11 de enero de 2018

Leyenda de Iztaru



Hace muchos años, antes de que los españoles llegaran a Costa Rica y Juan Vásquez de Coronado fundara Cartago, los grandes palenques se levantaban en las partes Norte y Sur de la región del Valle del Guarco.

La parte Norte, era gobernada por un cacique llamado Coo, de gran poder y de aplicación a la agricultura. La parte Sur la gobernaba Guarco, cacique déspota invasor.

Guarco y Coo sostenían una lucha por el dominio de todo el territorio (Valle Central del Guarco). La lucha fue grande; poco a poco, Guarco iba derrotando la resistencia de Coo, hasta que este murió y dejó en mando a Aquitaba, el cual era enérgico y fuerte guerrero. Cuando vio que iba a ser derrotado por Guarco, tomó a su hija “Iztarú”, la llevó al monte más alto de la parte norte de la región y la sacrificó a los dioses, implorando la ayuda para la guerra.

Estando en una dura batalla con Guarco, Aquitaba imploró la ayuda de “Iztarú” sacrificada; del monte más alto salió fuego, ceniza, piedra y cayeron sobre los guerreros de Guarco que huyeron. Del costado del monte salió un riachuelo que se convirtió en agua caliente destruyendo los palenques de Guarco.

Una maldición cundió y se decía que los habitantes de Guarco trabajarían la tierra, haciendo con ella su propio techo (teja); el pueblo se llamó luego Tejar de Cartago, la región Norte Cot, y el monte alto volcán Irazú.

lunes, 8 de enero de 2018

La Carreta sin Bueyes



Se trata del fantasma de una carreta que deambula por las noches las callejuelas de alguna ciudad, especialmente aquellas dónde viven jóvenes libertinos o matrimonios que pelean constantemente. También se comenta que aparece cerca de la casa de alguna persona que se ha vuelto muy codiciosa o un avaro que acaba de morir. En ambos casos, la presencia del espectro es una advertencia a los pobladores que corrijan su forma de vivir y busquen el buen sendero.

Tradicionalmente se asocia con la avaricia y la codicia. La leyenda cuenta que, a deshoras o en pleno día, se oye a una carreta pasar cerca de la vivienda de alguna persona que se está volviendo muy avara, o de un avaro que acaba de morir, advirtiendo que cambien su pensar. Se caracteriza porque, de repente, se oye en algún lugar, luego en otro, ora en uno diferente, ahora en un lugar más apartado, pero sobre la base de un punto de ‘órbita’, el lugar del avaro. Es un espectro con el don de la ubicuidad.

Se dice que aparece como una carreta (la costarricense está pintada de múltiples colores) que tiene la yunta (en donde se enganchan los bueyes) alta y vacía. A veces se menciona que quien la ve muere a los ocho días de contemplar la aparición.

Sobre el origen de tal fantasma se narra lo siguiente: un labrador codicioso y avaro decidió construir una carreta, pero para no comprar la madera necesaria robó la que estaba consagrada para construir el templo del lugar. Al terminar la carreta, enganchó los bueyes y se subió al vehículo para guiarlos, pero los animales se desengancharon y él cayó muerto. Desde ese día, guía la carreta sin necesidad de tracción animal (una versión de la leyenda escribe “¿Por qué condenar a unos inocentes bueyes?”) y va como advertencia por los caminos y yermos, para aquellos que solamente conocen la palabra riqueza. Los que no hacen caso de su errar, al morir van y se unen al espectral boyero para conducir la carreta maldita por sendas inciertas.

Otra versión, recogida por Elías Zeledón en su Leyendas costarricenses, indica que el hombre de la carreta era el amante de una bruja, y que al morir pidió que fuera enterrado como cristiano. La bruja intentó entrar con todo y carreta al templo, pero el sacerdote la reprendió por su incredulidad, y desde entonces la carreta va anunciando desgracias, conducida sin bueyes por el Diablo.

sábado, 6 de enero de 2018

Leyenda de aparecidos



Por allí iba aquel auto, una camioneta negra, desbaratada pero extrañamente no hacia ningún ruido. Su conductor era muy callado y en realidad no le daba miedo transitar por aquella carretera tan sola y que dicen que estaba tan llena de fantasmas y aparecidos. Todo aparentemente estaba bien, hasta que en medio de la carretera aparece una muchacha, muy sucia, con la ropa medio desgarrada y que a juzgar no se movería de donde estaba; el conductor tuvo que pisar el freno hasta el fondo para no atropellarla, ésta inmediatamente corrió para entrar dentro del auto, estaba llorando, se veía muy asustada, estaba pálida y con las ropas desgarradas, la muchacha le contó al conductor que ella y su pareja iban en su auto por estas carreteras, hace unas tres horas hasta que de repente algo apareció en el medio del camino, su novio piso el freno, pero fue inevitable que atropellaran a aquel individuo que había aparecido de repente, cuando su novio y ella misma bajaron del auto para ver lo que había sucedido se dieron cuenta que no había nadie allí, se quedaron pasmados del susto y suponiendo que era uno de esos casos de aparecidos corrieron hacia el auto para largarse de allí, pero en eso preciso momento algo toma por el cuello al novio de la muchacha y lo eleva hasta llevarlo hacia afueras del camino donde sólo quedaba un espeso monte, en ese preciso momento no se sabia lo que estaba pasando, entre los gritos de la muchacha y los gritos de ayuda de su novio no se supo que era lo que lo estaba tomando por el cuello, mas bien, parecía una sombra maligna o algo; la muchacha angustiada al máximo corrió detrás de su novio que era llevado hacia la espesura del monte mientras era ahorcado gradualmente.

La muchacha estaba llorando, ya el miedo se transformaba en algo desconocido, hasta que de tanto correr se encontraron misteriosamente en un cementerio, allí el novio de la muchacha desapareció en la oscuridad, la muchacha sufría un colapso nervioso y se dejó caer, en ese preciso momento se le apareció en frente algo parecido a aquel extraño individuo que vieron en el camino y le dijo que la mataría porque así debían sufrir todos, en la cara del aparecido se podía reflejar el dolor y el sufrimiento e incluso unas lágrimas vueltas piedra, entonces en ese preciso momento la aparición fantasmal comenzó a hacer daño a la muchacha, ésta desistió de buscar a su novio y corrió de regreso mientras era golpeada por aquel aparecido hasta que quedo en shock en medio del camino y en ese justo instante, llegó la camioneta.

El conductor al oír la historia ni se inmutó, ni si quiera expresó un "valgame" y eso fue todo, él le preguntó que donde quería que la llevara y ella le contestó llorando que hacia un hospital o algo.

En todo el trayecto ella lloró y él se le quedaba viendo, extrañamente pasaba su mano derecha cerca de ella pero la retiraba porque ella levantaba su cabeza de sus brazos donde lloraba desconsoladamente, llegaron a una comisaría, en esta ella de tanto desespero sufrió un colapso nervioso al llegar con los policías y se desmayo, la dejaron dormir en un cuarto por la noche mientras le preguntaban al sujeto que la había traído lo que había pasado.

Al amanecer toda la comisaría estaba en alboroto, ya que la chica trastornada no estaba, no se había podido haber escapado, ya que era vigilada desde afuera y no existía ninguna ventana en su cuarto lo suficientemente grande para salir, además ¿por que querría escaparse?, pero más sorprendente fue que al analizar los archivos encontraron que la descripción de esa muchacha señalaba que ella ya había muerto dos meses antes y sus restos fueron encontrados en la carretera.

El sujeto que la había traído no encajaba con ningún sistema de rastreo, su matrícula no constaba en los archivos policiales, sencillamente no existía. También ese sujeto desapareció en condiciones imposibles, misteriosamente los dos desaparecieron, sin saber porque, aun se siguen haciendo investigaciones en la comisaria.



miércoles, 3 de enero de 2018

Nunca subas al desván



El relato que estoy a punto de contarles sucedió ya hace varios años. Un día al salir de clases mi amigo Efraín me invitó a comer a su casa. Yo estaba muy entusiasmado, pues era viernes y pensé que nos íbamos a pasar toda la tarde jugando videojuegos. (Le acababan de comprar una consola nueva).

Sus padres de mi camarada eran dos personas muy simpáticas. Al llegar a su domicilio ya me estaban esperando con los brazos abiertos. Nos sentamos a la mesa y comimos de todo. La comida estaba deliciosa (aún recuerdo que me sirvieron pollo frito con puré de patatas y de postre pastel de chocolate).

Luego de comer, su madre de Efraín le dijo: ¡Acuérdate que los videojuegos están castigados hasta nuevo aviso! Al oír eso, todo mi plan inicial se vino abajo y pensé que me iba a aburrir muchísimo, ya que mis padres iban a pasar por mí alrededor de las ocho de la noche y todavía quedaban muchas horas por delante.

Disimulé lo más que pude y le dije a mi amigo: No importa. Estoy seguro de que encontraremos otra forma de pasarla bien. Poco después, sus papás de Efraín nos dijeron que tenían que salir debido a que se había presentado una emergencia. También nos comentaron que podríamos hacer lo que quisiéramos con excepción de una sola cosa: – Efraín recuerda que nunca debes subir al desván. Replicó su padre de forma enérgica. Estoy seguro que ya adivinaron que fue lo que hicimos en cuanto ellos salieron del domicilio. Tomamos una escalera, abrimos la puerta de la guardilla y entramos sigilosamente.

Era un sitio muy oscuro y frío, encendimos nuestras linternas y lo primero que vimos fue un libro que llevaba por título “Seres de otro mundo historias y leyendas de la oscuridad ”(es un grupo que hice todos son bienvenidos) Lo ojeé un poco y leí un título que decía la leyenda del perro con botas.

Instantes después un perro apareció con un hueso en el hocico, lo seguimos hasta que se escondió detrás de unas cajas. Rápidamente las movimos sólo para percatarnos de que el animal había desaparecido. Sin embargo, una cosa llamó mi atención, en una de las cajas se encontraban guardados un montón de huesos. Mi amigo los miró y dijo: ¿qué extraño? – Sí, realmente me asustó esa caja de huesos. Le respondí. – No, lo raro es que la caja lleva el nombre de Marlene, así se llamaba mi hermana.

Nunca la conocí, murió antes de que yo naciera.

viernes, 29 de diciembre de 2017

La Cegua



Hace mas de doscientos años, en un pueblito de Cartago, vivía una hermosa mujer, la más bella del pueblo. Linda como una rosa, de curvas pronunciadas, hermosísimos bustos, piernas torneadas y una cara sin igual; sin embargo era la muchacha muy orgullosa y no guardaba la menor consideración por sus padres, a los que con frecuencia humillaba y desobedecía, pues se decía ser muy infeliz de ser pobre.

Cuenta la leyenda que, un día, esta bellísima joven recibió una invitación de un acaudalado y buen mozo español para asistir a un baile, a lo cual su madre se opuso, pues el joven era reconocido por sus atributos de conquistador, “Don Juan” y poco formal con las muchachas.

Ante la negativa de su mamá, la joven estalló en ira y blasfemó contra ella; llenó de improperios su humilde hogar mientras su madre la observaba y lloraba en silencio ante la actitud de su hija, pero a la joven no le bastó con insultar, sino que en un momento dado levanto su mano para abofetearla, pero no había levantado completamente aún su mano, cuando de la nada salio una mano negra, con grandes uñas y sostuvo la mano de la hija ingrata, entonces se escucho una voz estruendosa que dijo:

“Te maldigo mala mujer, por ofender y pretender golpear a quien te dio la vida, desde hoy y para el resto de los siglos los hombres a ti se acercarán por tu hermoso cuerpo pero por tu espantoso rostro de ti correrán“

Así es como desde entonces la cegua se aparece de pronto en el camino pidiendo que a algún jinete la lleve en su caballo, argumentando que va al pueblo mas cercano; “no hay un hombre que se resista a tan hermoso cuerpo y dulce ruego”, pero una vez que sube en ancas al caballo su cara se transforma en la de una horrible bestia similar a la de un caballo relinchando.

La cegua aparece también a aquellos hombres mujeriegos que andan a altas horas de la noche en la calle, ella se les aparece y con su dulzura le hace creer que es una nueva conquista pero en un momento dado muestra su rostro de caballo.

Muchos dicen haber tenido encuentros con la Cegua y aún hoy se menciona que en cualquier carretera cuando vayas en tu auto y de noche, has de tener cuidado de quien te haga una parada, pues ella se subirá con todos sus encantos a tu auto, y cuando estés absorto con su belleza se convertirá en lo que es, la Cegua.