domingo, 25 de septiembre de 2016

La Santa Compaña



Probablemente la leyenda urbana más conocida y escalofriante de cuantas hay en la tradición oral en España. La Santa Compaña es una procesión de muertos que vagan por la noche reclamando el alma de los vivos…

Después de la medianoche, a las afueras del un pequeño puebla español, un conocido Dr. Pereira regresa a su casa después de acudir a la ayuda de un nacimiento. Al momento de llegar a una calle totalmente oscura el visualizo a ocho monjes encapuchados con un aspecto totalmente terrorífico, el cual uno de ellos llevaba una gran cruz de madera, mientras que un intenso olor a velas se extendía rápidamente por todo el aire. 


El grupo de extraños sujetos se detuvieron en la puerta de una herrería, rápidamente Pereira corrió con miedo a su casa. Después de una semana, el herrero curiosamente falleció de un ataque al corazón.


Cientos de personas afirmaban que extraños sucesos pensaba después de haber visto a La Santa Compañía, supuestamente era una procesión de fantasmas que se dice que habita en la zona tenebrosa de Galicia, una región que se encuentra en el noroeste de España, conocida por gran parte del mundo por sus cuentos de brujas como también su interés por los muertos. 


Dicha leyenda se ha extendido por todo el mundo, ya que La Santa Compañía ha causado sucesos inexplicables.


Esta temible procesión esta constituida por cinco o mas mojes encapuchados, en los refugios de las callejuelas solitarias se contaba que los cementerios alrededor de la media noche se tomaban como un presagio de la muerte. 


Diversos parapsicólogos teorizan que las apariciones de La Santa Compañía podría ser realizadas por alguien que puede tener una premonición de la muerte.


Los sociólogos como también los antropólogos proponen explicaciones pragmáticas, lo que sugiere que la luz de las linternas, con junto el de la niebla, la lluvia, ademas de la ayuda de los bosques densos, puede haber dado el origen a esta escalofriante leyenda. 


Actualmente aun no se sabe con certeza cual es el motivo por el que La Santa Compañía es vista por muchos de los aldeanos que viven en Galicia.



sábado, 24 de septiembre de 2016

La casa de Aramberri



En la ciudad de Monterrey, en el norte de México, hay una historia macabra que lleva más de 6 décadas inflamando la imaginación de los habitantes. Se trata de la llamada casa de Aramberri, que alguna vez fue escenario de un horrible crimen. De acuerdo con los relatos, ecos del horror siguen plagando la mansión y aterrando a los visitantes.

La historia detrás del horror

La historia comienza a principios de la década de los 30’s, cuando la casa ubicada en la dirección 1026 de la calle José Silvestre Aramberri – hoy completamente en ruinas – se erigía orgullosa, símbolo de opulencia y de poder. En el hogar vivía la rica familia Lozano Montemayor.


El 5 de abril de 1933 la historia de la familia se rompió de manera cruel: un grupo de criminales ingresaron al hogar y asesinaron a la señora del hogar, Florinda Montemayor, y a su hija Antonia. El crimen, de acuerdo con los investigadores que se presentaron, mostraba una sevicia incomparable y que un trato horripilante se había dado a las damas antes de asesinarlas.

Las autoridades pronto se dieron cuenta de varios factores sospechosos: principalmente, que ninguna entrada había sido forzada, y había razones para suponer que la familia había dejado entrar a los asaltantes por voluntad propia. Pronto, algunos testigos hablaron de los supuestos gritos desesperados de la señora Montemayor diciendo “¡No me mates, Gabriel!”, y las autoridades comenzaron a buscar a familiares con este nombre.


La pesquisa pronto los llevó al hogar de un Gabriel sobrino de la dama, quién (para júbilo de los investigadores) todavía tenía gran parte del material robado y otras pruebas incriminatorias. Pronto, el joven confesó que el crimen lo había realizado él junto con otros dos secuaces, asesinados mientras intentaban escapar. Sin embargo, la familia jamás se repondría del horror de los asesinatos y la casa pronto quedaría abandonada.

Los vecinos no tardarían en notar cosas sospechosas provenientes del interior de la mansión. En primer lugar, pese a que la familia retiró los muebles, en uno de los cuartos de la planta baja quedó una imagen de una mujer: el rostro aparece desfigurado (no se sabe si porque así es la pintura o por daños posteriores al lienzo), y se dice que la mujer es la señora asesinada, que habita ahora en el hogar.

Leyendas del pasado

De las paredes de la casona se dicen que surgen susurros, ecos del pasado, en los que se siente el terror y el sufrimiento de las personas que allí murieron. Fue tanto el interés de las sociedades de ocultistas en el hogar (debido a estas supuestas presencias) que las autoridades se vieron obligadas a tapiar el hogar y sellar todas sus entradas, so pena de tener el barrio lleno de personas sospechosas en horas de la noche.


Una de las leyendas urbanas más comunes habla de que, hace algunas décadas, unos periodistas decidieron entrar a la casona abandonada. Mientras se encontraban grabando allí (con la esperanza de obtener algún registro paranormal), una llamada urgente les hizo abandonar el lugar a toda prisa. Camino a su destino, un accidente los dejó a ambos en un grave estado de salud. La relación entre los dos eventos es natural, pero la historia no termina allí.

Al revisar las grabaciones, los periodistas se encontraron con algo que no habían escuchado en su estancia en la casa. Eran los gritos, las voces del pasado, que a través de los micrófonos lograron llegar al presente. Eran los ecos de la muerte.



viernes, 23 de septiembre de 2016

Leyenda de la Caja de Dibbuk



El artículo al que se refiere esta leyenda es en realidad un gabinete para guardar vinos, y que presumiblemente se utilizó para atrapar en su interior a un demonio de origen judío llamado Dybbuk, este es un espíritu maligno capaz de poseer otras criaturas, y se cree que es el alma en pena de un muerto. La palabra dibbuk se deriva del hebreo דיבוק que significa “adhesión”, el Dybbuk se adhiere al cuerpo de una persona viva y lo habita para tomar una segunda oportunidad de cumplir la misión que tenía en vida. Supuestamente abandona al anfitrión una vez que ha llevado a cabo su objetivo, a veces siendo exorcizado por alguien calificado. Se dice que los dybbuks escaparon del Gehena, término hebreo traducido algunas veces como “infierno“, o que fueron expulsados de el por cometer delitos tan graves que ni ese sitio podía admitir sus almas.


Esta caja y su terrible inquilino fueron vendidos a través de EBay por tan solo 208 dólares. Un precio muy módico para adquirir un demonio.

La leyenda sobre la caja se remonta a finales de la Segunda Guerra Mundial cuando su propietario original, un sobreviviente del holocausto polaco, huyó a España y luego a EUA. Tras la muerte de la mujer que la poseía en 2001, su nieta vendió la caja a un empresario llamado Kevin Mannis de Oregón, sin ocultar el hecho de que el gabinete estaba embrujado y no debía abrirse. 


Ignorando tal historia, el hombre la llevó hasta el sótano de su negocio de antigüedades, y los fenómenos paranormales empezaron, las luces se apagaban, las puertas se bloqueaban, se escuchaban terribles sonidos provenientes del sótano, se percibían olores de orina de gato y flores, y una sombra corría por los rincones.


Cuando Kevin regaló la caja a su madre, todos estos eventos llegaron a su fin, pero la pobre señora sufrió un derrame cerebral. Consiente de su error, Mannis intentó deshacerse de la caja, hasta que finalmente logró venderla a través de EBay en 2003, el mejor postor fue Losif Nietzke, al ofrecer 140 dólares. 


Durante el tiempo que este la tuvo en su poder, aparte de confirmar los fenómenos dichos por el anterior dueño, también experimentó infestaciones de insectos, mal funcionamiento de aparatos electrónicos, una especie de manchas oscuras verticales, fuegos, y el olor a amoniaco proveniente de la caja. Así que nuevamente la puso a la venta a través de EBay, para ser adquirida por Jason Haxton, un curador de un museo en Missouri, quien no cree mucho en la historia extraña de la caja Dibbuk, y escribió un libro donde detalla sus vivencias


Lo curioso en este caso, es que todos los dueños afirman que mientras tenían la caja, padecían de extrañas pesadillas en las que una horrible anciana se paraba junto al gabinete.


La leyenda de la Caja de Dibbuk se volvió tan popular, que su historia se usa como base para la película “The Possession (El origen del mal)”, producida por el maestro del terror Sam Raimi.



jueves, 22 de septiembre de 2016

La dama blanca de la abadía de mortemer



La abadía de Mortemer (L’Abbaye de Mortemer) fue un monasterio cisterciense, que está situado en le “Haute-Normandie”, en Eure, Francia. Está considerado como uno de los lugares más encantados de Francia.


Fue construida en el siglo XII, concretamente en 1134 por Henri Beauclerc I, hijo de Guillermo el conquistador, en terrenos dotados a los monjes cistercienses por Enrique de Inglaterra.

Esta abadía recibió ilustres visitas como la de los reyes Henri I, Ricardo Corazón de León,… pero también ha sido testigo de muchas apariciones. Se dice que en sus parajes existen numerosas entidades.


Los edificios del siglo XII fueron más o menos abandonados ya por la época de la Revolución Francesa, aparte de los claustros, que están relativamente intactos, del resto sólo queda algunas paredes. Los edificios del siglo XVII por el contrario están bien conservados y abiertos al público, con visitas guiadas la mayor parte del año. La Abadía también conserva en buen estado un “palomar” del siglo XVII, que también fue utilizado como cárcel en los siglos XVIII y XIX.


A través de los siglos, la Abadía cayó en decadencia y abandono hasta el punto de que es reconstruida en el siglo XVII, pero un año después de la revolución francesa, en 1790 sólo quedaban ya en Mortemer cinco monjes. Durante la revolución francesa, los revolucionarios, confundieron a cuatro monjes con los sacerdotes ricos del pueblo, a los que persiguieron hasta el sótano, en donde fueron asesinados. 


Desde ese día, se dice que sus espíritus vagan cruzando la amplia zona de césped, para ir desde el palomar hasta el sótano, como hicieron el fatídico día de su asesinato, incluso cuando estos edificios se convirtieron en “Hospital” y “Cuartel General” durante las dos Guerras Mundiales.


La abadía estuvo habitada hasta 1965. Su último ocupante huyó despavorido, presa cada noche entre las once de la noche y las cinco de la mañana de manifestaciones sobrenaturales. Ruidos de pasos en el piso de arriba, cuadros que se colocaban del revés contra la pared, caída de objetos, el respirar de alguien detrás de uno, pomos de las puertas que giraban solos, incluso la aparición de huellas en habitaciones vacías. En su última noche, oyó golpes en toda la abadía, pero principalmente sobre la puerta acristalada, justo al lado de su habitación. No aguantó más la tortura y se marchó.


Los ruidos provenían de la llamada “habitación rosa”, cuya propietaria fue la Emperatriz Matilda, hija de Enrique I. Matilda se casó a la edad de 6 años con un emperador alemán que moriría cuando ella tenía 20 años. De nuevo libre, su padre decide retirarla en claustro en la Abadía, por un período de cinco años.


Sería en la abadía en donde Matilda viviría sus horas más terribles, volviéndose a casar en 1127 con el conde de Anjou Godofredo Plantagenet y dando a luz a quien sería Enrique II.
Tras su muerte, su fantasma aparece desde hace más de 800 años vestida con una luz blanca cada luna llena, generalmente en agosto asustando a los vecinos de la Abadía.


La leyenda dice que cualquiera que la ve vestida con los guantes negros, fallecerá ese mismo año. Al contrario, si ella aparece con guantes blancos, anuncia un matrimonio o un nacimiento a la persona que la ve. La Iglesia hizo exorcizar la Abadía, pero fue en vano, pues cada luna llena, Matilda vuelve. A pocos kilómetros de la Abadía Mortemer, uno puede descubrir la “Fuente de Santa Catalina”. 


Esta fuente cuya canalización hicieron los monjes, durante siglos recibe la visita de todas la niñas que se quieren casar en la región. Ellas han de lanzar un alfiler al agua para ver si encuentran un marido en el año en curso. Si el alfiler flota el matrimonio se realizará, pero si se hunde no habrá ningún pretendiente ese año.


Esta fuente emite una extraña sensación de quietud y a la vez de extremo asombro por la aparición de un monje que siempre ayuda a personas que están en gran peligro. Durante la ocupación, el monje ayudó a un paracaidista aliado a encontrar la granja en la que le esperaba la resistencia. Cuando habló de él a los partisanos, éstos se santiguaron muertos de miedo, porque allí no había ni un solo monje desde la Revolución Francesa.




miércoles, 21 de septiembre de 2016

Los fantasmas del sanatorio Waverly Hills



Existe un lugar en el que nadie se atreve a entrar. Un lugar cuya historia quedó marcada por la tragedia y que ahora parece seguir cobijando pacientes, a pesar de llevar abandonado más de dos décadas.
Un tenebroso edificio escondido en las montañas de Louisville es el escenario de extrañas apariciones, luces que se prolongan en los angostos pasajes del viejo hospital e historias de suicidios y extraños experimentos durante su época operativa. Propongo que recorramos juntos los oscuros corredores… Propongo que juntos conozcamos qué hay de realidad y qué hay de leyenda en la historia del viejo Waverly Hills…


Historia del edificio

Waverly Hills siempre fue un edificio oscuro. Se construyó en 1900, cuando tras una horrible epidemia de tuberculosis conocida como "la plaga blanca" una gran parte de la población queda infectada.

El sanatorio abrió sus puertas en 1926 y fue considerado, sin duda, el más avanzado del lugar. Aún así, el tratamiento y la medicina quedaban bastante atrás en aquella época, por lo que algunos pacientes con nula esperanza de cura fallecían en aquel frío edificio situado entre las verdes colinas de Louisiana. La tuberculosis se cobró 60.000 vidas, a una media de persona por hora.


Pero la finalidad del viejo Waverly no se quedaba en curar a los enfermos de tuberculosis, ya que además se buscaban curas más eficientes, llevándose a cabo ciertos experimentos -más de una barbarie- con los más cercanos a la muerte. Uno de los experimentos era poner a cada paciente frente a una ventana, tratando de evitar posibles contagios por el aire.

Las operaciones en ocasiones resultaban desastrosas, y solo sobrevivían a ellas un 5% de los ingresados. Además, la hidroterapia causaba neumonía a la mayoría de los pacientes. Tal vez por esto se llevó a cabo una búsqueda tan desesperada, cometiendo errores bastante graves, de una cura más eficiente. Se utilizó incluso la TEC (Terapia Electro Convulsionante, comúnmente conocida como Electroshock) aunque con resultados casi nefastos.


Uno de los lugares, sin duda más tenebrosos del edificio, era un túnel conocido popularmente entre los médicos como "el elevador de cuerpos". Consistía en un largo y oscuro túnel que atravesaba una de las colinas y que poseía una rampa. Así, en un vagón, los cuerpos de aquellos con menos suerte eran transportados hacia la morgue y el crematorio, escondidos del resto del edificio. Aquello fue una orden estricta del director del hospital, ya que aseguraba que ver salir cada mañana un camión de muertos no ayudaría a los enfermos psicológicamente.

Por tanto, la labor del "elevador de cuerpos" se llevaba a cabo de noche, cuando todos dormían..

Otro de los hechos trágicos -y que más leyenda ha suscitado- es aquel sucedido en 1928. En la quinta planta, donde se alojaban los enfermos mentales infectados por la tuberculosis existían, además, dos habitaciones (502 y 506) para dos enfermeras que cuidarían constantemente de aquellos enfermos. Pero una mañana de 1928, la jefa de enfermeras, de tan solo 28 años y alojada en la habitación 502 apareció colgada del techo. Tan duro era aquel trabajo, que no fue la única en suicidarse... En 1932, queda registrado otro suicidio y además en la misma planta... Y en la misma habitación. La enfermera de la 502, al igual que cuatro años atrás, decide quitarse la vida, esta vez saltando desde el balcón.


Sin embargo, el sanatorio cierra sus puertas en 1961, cuando habían pasado veinte años desde que el joven Albert Schatz descubrió la estreptomicina, cura perfecta para la tuberculosis. Nadie necesitaba ya acudir al sanatorio. Años después, y como suele suceder, Waverly Hills abre sus puertas pero rebautizado como "Sanatorio Geriátrico de Woodhaven".

Por aquel entonces, las leyendas comienzan a caminar colina abajo, y se habla en las poblaciones cercanas de que en aquel lugar se llevan acabo extraños experimentos y se maltrata a los residentes.
Muy falsas no debieron ser aquellas habladurías, pues en 1982 las robustas puertas de Woodhaven son cerradas (oficialmente) para siempre.


Desde la fecha hasta hoy, el lugar ha pasado por muchas manos... Una de ellas, y la que más daño hizo al edificio, fue la de Robert Alberhasky, en Marzo de 1996. Compró el terreno con intención de demoler el edificio y construir la mayor estatua de Jesucristo, inspirándose en el Cristo Redentor de Río de Janeiro. Pero aquello fue denegado por el Registro Nacional Histórico de los EE.UU.

Robert Alberhasky, tremendamente enfadado y con un berrinche infantil, abrió de par en par las puertas del viejo Waverly Hills, dejando entrar a todo el que así lo quisiera para destrozar las instalaciones que aún quedaban dentro.


Combas, balones y escondites

Son muchas las historias de fantasmas que se sitúan en Waverly Hills. Se habla de una pequeña niña rubia que busca desesperada a sus amigas en el ático. De un niño que juega con su viejo balón de cuero. De una anciana que se pasea gritando por lo que queda de la recepción, y de una silla de ruedas que parece andar sola por los largos, angostos y solitarios pasillos de la primera planta.

Se habla también de decenas y decenas de sombras que cada noche pueden verse en el oscuro túnel bautizado como "el elevador de cuerpos" o "túnel de muertos". Sombras que caminan sigilosamente hacia ninguna parte.


Una de las más conocidas apariciones es la de Mary, una chica sin ojos, y asociada a una joven aparecida en una fotografía firmada, dentro del edificio, que decía "Con amor. Mary."

Pero la leyenda más conocida entre todos los lugareños es la de aquella enfermera de la quinta planta que cada noche sale de la habitación 502 y pasea por su planta. Además, se habla de ruidos, voces, extrañas toses y luces... Luminarias en mitad de la noche, que hacen parecer que el edificio sigue albergando pacientes. No sería extraño que fallara el suministro eléctrico, si no fuera porque en el edificio, como es lógico, ya no hay ni rastro de la electricidad.



Keith Age. Las cámaras lo grabaron todo

En 2001, la "Sociedad de Caza Fantasmas de Louisville" fue reclamada por la cadena Fox Tv. para la producción de un capítulo de su serie "Reality".

Lo que esta Sociedad debía hacer era investigar en el edificio una noche, comprobar si aquello tenía o no peligro para posteriormente introducir a cinco chicas dentro del edificio durante una noche completa.
Keith Age, fundadora de la Sociedad de Caza Fantasmas de Louisville, era la encargada de llevar a su equipo dentro del lugar. Ella explica en su artículo "Aquellos, los que quedaron atrás" su experiencia en el edificio.


La primera vez que ella entró en el edificio, vivió varias experiencias. Los ruidos de alguien que arañaba el suelo parecía perseguirlos constantemente. Sin embargo, la prueba más física de que algo sucedía ocurrió en una pequeña habitación, donde el medidor de campos electromagnéticos comenzó a moverse muy rápido.

Todo el equipo comenzó a sentir un calor bastante anormal. Tal sería la temperatura que llegó a tomar el medidor de campos, que llegó incluso a derretirse parte del plástico. Cuando salieron a cambiarlo por uno nuevo y a mirar los planos del edificio descubrieron que aquella habitación en la que habían estado era la sala de TEC (Terapia Electro Convulsionante).


Posteriormente, ya con las cinco jóvenes dentro del edificio y las cámaras y focos para el programa, los hechos continuaron. Tras recorrer el edificio por primera vez, ya en el hall de entrada, todas fueron presente de cómo un pequeño punto de luz roja se hacía cada vez más grande hasta parecer una luz de revelado fotográfico.

Todas comenzaron a gritar y corrieron hacia Keith Age. La luz comenzó a menguar hasta desaparecer completamente. La batería de las cámaras, en aquel preciso instante, se vino abajo. Como si aquella luz hubiera absorbido toda la energía allí presente. Minutos más tarde, Keith Age abandonaba el edificio asustada, y agradecida por no tener que pasar la noche entera como aquellas jóvenes. Los sucesos continuaron. Pero eso sí, salieron vivas de allí.


Waverlly Hills, fenómeno mediático

Cuando se escucha una buena historia en los Estados Unidos, generalmente aparece una mala película. Y no podría ser para menos. Se han realizado documentales, "Spooked", de Cristopher Saint Booth, programas especiales para televisión como el realizado por los "Ghost Hunters" una serie de investigación paranormal muy conocida en América, o la película "Death Tunnel" de Philip Adrian Booth y en la que además se captaron psicofonías involuntarias durante la grabación. "Largaos de aquí", "Nooo" o "¿Qué clase de hospital es este?" son algunas de ellas...

Sin embargo, me niego a ver esas películas. Me parece que la historia perdería su romanticismo original, y que los efectos especiales y visuales no pueden ni mucho menos alcanzar a la realidad. Y sobre todo, lo que está claro, es que nadie podrá jamás mirar impasible hacia Waverly Hills... Aquel viejo edificio, escondido entre las montañas de Kentucky...



martes, 20 de septiembre de 2016

La monja sin cabeza



Resulta casi imposible encontrar un edificio utilizado como convento en el pasado, que no tenga una leyenda de terror propia. Estas construcciones por motivos diversos se convierten en un sitio idóneo para conservar intactas las impregnaciones fantasmales hasta nuestros días, aunque las construcciones tengan ahora otras funciones.


Generalmente, al tratarse de cedes de internamiento religiosas, son después utilizadas como dependencias de gobierno o escuelas, como en el caso de El antiguo Colegio y Liceo de Nuestra Señora de la Misericordia (hoy MONTE VI), ubicado en Pocitos, Uruguay.

Este lugar que fuera un humilde convento para unas cuantas monjas, y después un colegio de mujeres, tiene pasajes subterráneos, que conectan con el instituto de enfrente, el Colegio San Juan Bautista. Estos pasadizos fueron escenario de los amoríos entre en un joven cura y una monja, quienes desafiaban sin miramientos los mandatos de su religión y la moral de época.


Tuvieron muchos encuentros antes de ser descubiertos por la Superiora del Instituto, quien castigó a la monja, encerrándola en una pequeña habitación, lejos de su enamorado. Ya fuese por la vergüenza, o por el dolor de la separación, la pobre mujer religiosa se quitó la vida ahí en su aislamiento. Su cuerpo, al parecer, fue enterrado en el patio del lugar, debajo de un monumento a Artigas.

La escena de su suicidio no se conoce hoy en día, pero debió ser bastante aterradora, ya que su espíritu sin cabeza puede verse deambular por los pasillos del lugar, mientras que el piano del salón de actos comienza a tocar solo…gritando una tonada triste, que acompañando el macabro contoneo de la figura decapitada.